El gobierno municipal, en su burbuja

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José Alberto Díaz, exalcalde de La Laguna y portavoz del grupo municipal de Coalición Canaria-PNC.
José Alberto Díaz, exalcalde de La Laguna y portavoz del grupo municipal de Coalición Canaria-PNC.

Con el inicio de la actividad lectiva hemos empezado a escuchar el término aulas burbuja. Se trata de un espacio estable, un aula, con menores que se relacionan entre sí libremente, pero ajenos al resto de alumnos de su escuela. Una medida adoptada para evitar contagios en el ámbito escolar y muy bienvenida, parece que eficaz hasta el momento.

Pero, de un tiempo para acá, también se está viendo un fenómeno que se puede llamar burbuja política, en este caso, políticos que se envuelven entre sí y ponen en práctica una gestión muy alejada de los verdaderos problemas de la ciudadanía.

La excusa, como no,  es el COVID-19. Un problema que no es culpa de nadie, pero una realidad de todos, una dificultad compleja que precisa adoptar medidas de manera unánime, en el que exista el debate. En ese consenso estará siempre Coalición Canaria en La Laguna, como lo viene demostrando, porque lo hemos dicho desde el principio, estamos para arrimar el hombro.

El 31 de octubre se celebró el Día Mundial de las Ciudades, una ocasión que invita a reflexionar sobre nuestras ciudades y pensar en su futuro; donde además, se hace hincapié en el importante papel del trabajo comunitario, de las entidades que lo hacen posible, en ese compromiso de que somos parte de una gran cadena de solidaridad económica y social que ha venido para apoyar y ayudar a las administraciones.

Debemos recordar que La Laguna es Ciudad Patrimonio de la Humanidad, está incluida en la Ley de Grandes Ciudades y fue sede de la innovadora Declaración de La Laguna, el manifiesto de los Derechos Humanos de las Generaciones Futuras, que convocó la UNESCO hace 26 años, entre la Fundación Cousteau y la Universidad de La Laguna, que vino a sentar las bases para la responsabilidad social y los objetivos del desarrollo sostenible.

Además de todo esto, La Laguna ha sido ejemplo para otros municipios por su rico tejido asociativo, por la organización en participación ciudadana, por ser cuna del deporte canario y contar con un sello cultural propio, ser referente en la defensa de las tradiciones y el folclore, entre muchos otros aspectos que la distinguen.

Hoy en La Laguna el paro se ha disparado. Los datos de septiembre del 2020 arrojan que el desempleo alcanza al 25,31% de la población activa, pero, contrariamente a lo esperado, en el reparto económico realizado desde el Cabildo de Tenerife para políticas activas de empleo municipales, a La Laguna tan solo se destinan 33,94 euros por cada desempleado, pero no se ha oído ni alzado ni una voz discordante; en otros municipios con un desempleo mucho menor les han toca 100 euros por desempleado.

Las familias no llegan a fin de mes, unas acuden a los servicios sociales y otras, más por vergüenza, no han ido ni a tocar aún sus puertas y viven de la solidaridad de sus allegados. Establecimientos de toda la vida que cierran, autónomos que no pueden aguantar más, deben tirar la toalla y sus ahorros, mientras que vamos camino de los ocho meses desde que se anunció que recibirían ayudas del Ayuntamiento, al igual que el sector del taxi. Sumamos que no es moralmente correcto que hablen de rebaja del porcentaje del IBI con el pretexto de que se va a ayudar a las economías familiares, cuando el saldo que sale es que cada casa se ahorra  unos cinco euros al año.

Esta es la cruel realidad, pero lo que se oye en nuestra ciudad son otros mensajes: muchas frases sonoras, mucho marketing y publicidad, teléfonos oficiales que suenan pero que no reciben contestación al otro lado, y cuando lo hacen, es para echarse flores y sacar rédito del sufrimiento.

Una triste situación que contrasta con un clima político enzarzado en debates estériles, con unos dirigentes que reniegan de la experiencia de gobierno que se les brinda; con una gestión que coarta libertades y amaga por amordazar a las entidades ciudadanas; que exhiben como gestión exitosa el trabajo previo de otros; de quienes imponen medidas y cierran cuentas municipales sin que haya mediado la participación ciudadana. Que un día culpan del incremento de contagios del COVID-19 a los universitarios y al otro responsabilizan a dueños de terrazas y bares. Descontrol.

Repito, Coalición Canaria en La Laguna está para hablar, para construir, para debatir sobre cómo dar respuestas y propuestas, para tratar prioridades, en definitiva, para intentar resolver los problemas de la ciudadanía con responsabilidad y para construir CIUDAD, con ideas, con proyecto de futuro y con valores definidos. Para salir de esa burbuja que no soluciona los problemas.

José Alberto Díaz                                                                                                        Ex alcalde de La Laguna y portavoz del grupo municipal de Coalición Canaria-PNC

 

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